Abogados de trabajo

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Los abogados de trabajo son una figura legal que debería ser preventiva. Normalmente solo acudimos a ellos cuando el problema es demasiado grande como para solucionarlo, esto es un grave error.

La figura del abogado de trabajo ha evolucionado mucho los últimos años. Sin embargo, todavía existe una percepción incorrecta sobre como puede ayudarnos y cuando acudir a él.

A diferencia de las empresas, que cuentan con asesoramiento laboral diario, la mayoría de los trabajadores solo acuden a un abogado cuando son despedidos o tienen delante un conflicto grave que tiene difícil solución.

Y esto es paradójico ya que cuanto menos contacto tengamos con nuestro abogado más dinero acabaremos gastando, y quizás perdiendo en un futuro.

En normal que con cierta frecuencia nos asalten dudas laborales, ¿estará mi empresa haciendo las cosas bien? ¿pueden obligarme a hacer esto o aquello? ¿qué puede pasar si no hago lo que me dicen?

Estas preguntas rara vez son consultadas y generalmente acaban desembocando en situaciones tensas, conflictos laborales y despidos. Situaciones que además se suelen trasladar a otros ámbitos de nuestra vida lo que nos genera perjuicios importantes no solo en el trabajo.

Abogado laboralista

Contar con un abogado laboralista evitaría que muchos de nuestros problemas evolucionasen negativamente. La labor de un abogado experto en derecho del trabajo va desde revisar los contratos y acuerdos que nos entrega la empresa, hasta asesoramiento puntual cuando existan situaciones complicadas con tu jefe o compañeros. Sin olvidarnos de que también puede ayudarnos a preparar nuestra jubilación y bajas de Seguridad Social

Además, en caso de que un trabajador se vea envuelto en una situación que vaya a desembocar en un despido, estar asesorado desde el principio aumenta drásticamente las posibilidades de existo en el pleito.

Como conclusión podemos dejar una breve reflexión. Nuestro trabajo ocupa el 30% de nuestras vidas, nos acompaña 40 años y solo consultamos con un profesional dos o tres veces en este periodo. Así, el asesoramiento a tiempo de un abogado laboralista puede evitarnos muchos disgustos en el futuro.

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