El contrato de Messi

¿Quién tiene razón desde un punto de vista legal en el enfrentamiento entre Leo Messi y el Barcelona FC?

En los últimos días, hemos asistido a un bombardeo mediático desde que Leo Messi hizo pública su decisión de dejar el FC Barcelona. Pero… ¿Cuál es el problema realmente y porqué Leo todavía no se ha marchado?

El contrato de Messi tiene una cláusula por la que podría abandonar el FC Barcelona antes del 10 de junio de 2020 sin pagar la famosa cláusula de rescisión. La razón por la que se habría acordado esta fecha y no otra cualquiera es para otorgar al futbolista un periodo de “reflexión” al terminar la temporada.

La terminación estaba prevista, en condiciones normales, para finales de mayo o principios de junio. Sin embargo, la pandemia ha provocado que este año la Liga de Campeones llegue a su fin el 23 de agosto.

Cláusula de salida libre

Por ello, el debate que aquí se plantea es: ¿debe primar la interpretación literal de la cláusula de salida libre o, por el contrario, debe primar la interpretación teleológica del contrato (la intención de las partes a la hora de firmar el contrato)?

El código civil establece unas reglas generales de interpretación de contratos en los artículos 1.281 a 1.289. Para el conflicto que aquí se plantea, analizaremos el primero de ellos, el 1.281 del Código Civil:

Si los términos de un contrato son claros y no dejan duda sobre la intención de los contratantes se estará al sentido literal de sus cláusulas. Si las palabras parecieren contrarias a la intención evidente de los contratantes, prevalecerá ésta sobre aquéllas.

Este artículo viene a decir que lo importante es la intención que tuvieran las partes en el momento de firmar el contrato y no lo que queda escrito en el mismo.

Contrato de Messi con el Barcelona

Si aplicásemos esta norma al caso del contrato de Messi con el Barcelona, el sentido literal de la cláusula dice una fecha clara: el 10 de junio. Sin embargo, se eligió precisamente esa fecha para que Messi pudiese reflexionar sobre su situación al terminar la liga y, si lo creía conveniente, marcharse sin coste alguno.

De lo dicho anteriormente, parece desprenderse que la fecha no es lo realmente importante, sino que se eligió como fecha límite al periodo de reflexión, pero lo realmente importante es este y no aquella. Si aplicamos esta teoría, Messi podría irse sin pagar los 700M de euros que le pide el Barcelona.

Si lo enfocamos desde un punto de vista inverso, es decir, si Leo hubiera dicho el 10 de junio que se marchaba ¿El Barça le hubiera permitido irse, o, por el contrario, le hubiera dicho que no podría irse puesto que la temporada no había terminado de acuerdo con la interpretación finalista de la norma?

Como ven, los contratos y las normas jurídicas pueden interpretarse desde diferentes vertientes de acuerdo con los intereses contrapuestos de las partes involucradas. No obstante, ante esta situación, lo más recomendable para ambas partes sentarse a la mesa y negociar, no vaya a ser que un juez determine en unos años que Leo debe abonar tan desmesurada cantidad.

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